Según un informe emitido por la Organización Panamericana de la Salud (OPS), entre el 30 y el 50% de la población expuesta a situaciones extremas como los actuales incendios forestales, sufren angustia y estrés. Las personas presentan reacciones psicosociales como: distrés subclínico, estrés agudo, trastorno post traumático y depresión mayor.

El seremi de Salud de la Octava Región, Mauricio Careaga, explicó que entre las manifestaciones de salud mental alterada, que requerirían de inmediato atención, están las crisis de pánico, ideas de suicidio, uso excesivo de alcohol o drogas, manifestaciones de violencia.

“Los afectados deben buscar compañía, hablar de lo sucedido, mantenerse ocupados, de tal forma, que realicen cosas que le hagan sentir bien, útil y solidario, fortaleciendo los vínculos”, dijo el seremi y, agregó que es importante aceptar la irritabilidad o tristeza de los afectados.

En el caso de los niños solicitó promover para ellos un ambiente de confianza, que puedan desahogarse y que los adultos les expliquen en palabras simples lo que ocurrió, sin hacerles promesas poco realistas.

Andrea Salgado, encargada regional del programa de Salud Mental, detalló que en menores pueden presentarse síntomas como: dolor de estómago, alteraciones en la alimentación, concentración y sueño, sobresalto frente a ruidos, llanto sin motivo, irritabilidad, miedo, juegos relacionados con la emergencia.

“En adultos son esperables nerviosismo o angustia, culpar a los demás, tristeza o llanto, frustración, sentimiento de impotencia, insomnio, irritabilidad, disminución de la capacidad de trabajo y recuerdos vívidos del evento”, agregó.

Las emergencias como la vivida en los últimos días no solo pueden producir un estrés importante entre la comunidad afectada, sino también entre los Bomberos, brigadistas y voluntarios que llegan a asistirlos. Los primeros síntomas de ello son: fatiga, pérdida del apetito, falta de sueño, inquietud constante y dolor de cabeza.

A esas complicaciones se puede agregar alzas de presión arterial, ser más susceptible a resfríos o infecciones y, cambios en hábitos de consumo de tabaco, alcohol y psicofármacos.

Fuente:
http://www.diarioconcepcion.cl/m/noticia2.php?nid=14691&seccion=3&url=content/aumentan-consultas-de-salud-mental-tras-incendios-forestales