La mejor manera de superar el estrés crónico, evidentemente, es erradicando el factor causante, aunque esto no siempre es posible.

Puede ser una alternativa dejar el trabajo o divorciarse cuando el problema está en nuestro empleo o la relación con nuestra pareja, pero, ¿qué ocurre con un cesante de larga duración o un miembro de una familia sin recursos económicos que es incapaz de pagar su deuda?

Estos casos requieren ayuda psicológica profesional, porque esta situación puede suponer graves problemas en el futuro si no se combate adecuadamente este fenómeno.

Dicho de otro modo, es necesario buscar tratamiento y aprender herramientas prácticas para afrontar esta situación negativa.

La necesidad de acudir a un psicólogo clínico puede ser clave para aprender a gestionar las emociones y sensaciones negativas asociadas al estrés.

En el mejor de los casos, bastará con un cambio radical del estilo de vida, como cuidar la alimentación, practicar ejercicio físico de manera regular, dedicar tiempo al ocio y buscar momentos para la relajación”.

Fuente:

https://psicologiaymente.net/clinica/estres-cronico