
El proyecto liderado por la Dra. Alemka Tomicic (en la foto) contempla abarcar a 300 personas auto-identificadas como LGBT (lesbianas, gays, bisexuales y trans), entre 18 y 65 años, de distintas zonas del país.
“A pesar de las transformaciones sociales, cambios culturales y la creciente despatologización de la orientación sexual diversa y las variantes de género, existen múltiples estudios que siguen mostrando una alta prevalencia de problemas de salud mental dentro de la comunidad LGBT”, afirma Alemka Tomicic.
El estudio busca investigar la relación que existe entre los niveles de discriminación, que reciben e internalizan las personas LGBT, con actitudes negativas hacia la búsqueda de ayuda psicológica y/o psicoterapéutica en caso de que lo requieran.
La Doctora en Psicología afirma que existe abundante evidencia respecto a las serias disparidades en salud mental que afectan a las personas LGBT en comparación a heterosexuales y personas cisgénero (*), como es una alta prevalencia de trastornos del ánimo y ansiedad, consumo problemático de alcohol y drogas e índices de suicidalidad.
“En conjunto y de manera sistemática, la investigación ha mostrado que estas diferencias en términos de salud mental son debidas a los efectos del estrés relacionado con la estigmatización”, siendo la internalización del estigma sexual y el ocultamiento de la identidad de género y la orientación sexual diversa, como uno de los factores más importantes en los altos niveles de estrés y patología en salud mental”, afirma la investigadora.
Así mismo, “algunos estudios han mostrado que las atenciones psicológicas y de salud mental parecen no lograr satisfacer las necesidades específicas de esta población, convirtiéndose incluso en experiencias negativas que redundan en disminuir su asistencia, abandonar el sistema o declinar a buscar ayuda profesional”, afirma Tomicic.
(*) Se considera cisgénero a las personas cuya identidad de género concuerdan con el género asignado