
“Sería genial si la gente pudiera trabajar perfectamente en todo momento. Pero cuando está cansada, a menudo comete un error. Por lo tanto, si podemos controlar el bienestar mental de un trabajador, es de esperar que podamos prevenir futuros errores”, dicen los investigadores.
Para el estudio, utilizaron una métrica de carga de trabajo desarrollada por la NASA para sus astronautas, y la aplicaron a empleados de fábricas mientras realizaban tareas de baja y alta complejidad. Al mismo tiempo, analizaron la respuesta de sus pupilas y observaron que a medida que las tareas se volvieron más complejas, los comportamientos oculares se hicieron más erráticos y aumentaba la dilatación pupilar.
El siguiente paso será analizar a grupos que incluyan diferentes edades y sexos.
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