
Diversos estudios han demostrado que el aumento de las temperaturas puede alterar los patrones de sueño y empeorar los estados de ánimo.
Para el profesor Nick Obradovich del Instituto de Tecnología de Massachusetts, las temperaturas extremas pueden causar problemas de salud mental como el estrés, la depresión o la ansiedad.
Los expertos recomiendan estar a la sombra, no hacer esfuerzos físicos, ingerir alimentos con pocas calorías, no tomar alcohol y descansar, además de consumir bebidas isotónicas y evitar las energéticas.
En este contexto, Redgesam hace un llamado a sus usuarios y sus familias a tomar los resguardos pertinentes y no exponerse a las altas temperaturas.