Además de los conocidos beneficios del ejercicio para la salud en general, hoy se sabe que la actividad física significa un gran aporte para la prevención de síntomas emocionales y enfermedades de tipo mental.

Si bien pareciera que estas bondades nos hacen más fácil la vida, no necesariamente nos hacen más felices y, claramente, no nos hacen más saludables.
El cuerpo y su estado de bienestar físico está ligado en forma indisoluble a todo el funcionamiento del organismo, y la actividad física ha ido cobrando mucha importancia a la hora de entender el surgimiento de nuevas enfermedades y el cambio en el perfil epidemiológico de las dolencias más frecuentes.
Es conocido el vínculo entre la actividad física y las enfermedades nutricionales y del aparato locomotor, que se asocian significativamente tanto en su génesis como en parte del tratamiento y rehabilitación. Con menos sobrepeso y un sistema osteomuscular activo, problemas como la diabetes, la hipertensión y los lumbagos nos tendrían bastante menos preocupados como causa de enfermedad y pérdida de días saludables.
¿Y la salud mental?

• El ejercicio aeróbico y el mayortrofismo muscular (contracción de los músculos) favorecen mecanismos neuroendocrinos que generan sensación de alivio, energía y placer. Se liberan sustancias internas que promueven la actividad mental, mejoran el ánimo y calman la ansiedad. De alguna manera, la elongación, la respiración profunda, la fuerza muscular y el esfuerzo cardiovascular armonizan nuestro cuerpo y mente.
• La actividad física nos ayuda a distraernosde los problemas y favorece estados de silencio mental, diversión, alegría o satisfacción. Mejora la conexión con lo inmediato, “el aquí y el ahora”, liberándonos del agobio de los problemas que, como sabemos, nunca se acaban. Nos separa de las preocupaciones del día a día, cambiando el foco de nuestra atención y produciendo alivio.
• La actividad física hecha de formaregular nos lleva a descubrir capacidades del cuerpo y mejora nuestra autoestima. Sentirnos más conformes y ver el resultado del esfuerzo realizado nos motiva a continuar ejercitándolo y se convierte en fuente de gratificación. Puede ayudarnos a mejorar nuestro aspecto físico y la gratificación con el mismo.
• El ejercicio regular ayuda a mejorarel sueño fisiológico.
La importancia del ejercicio regular y sistemático ha cobrado tal importancia que se considera parte del tratamiento de algunas enfermedades mentales y emocionales. En los cuadros depresivos leves y moderados,la realización de ejercicios físicos regulares favorece la recuperación anímica, permitiendo en los casos de menor intensidad, prescindir del uso de fármacos. Como ejemplo, la Guía Clínica “Tratamiento de Personas con Depresión”, del Ministerio de Salud del año 2009, incorpora como parte del tratamiento de la depresión leve la realización de un programa de educación física. Propone un tratamiento centrado en sico-educación, consejería, grupo de autoayuda y ejercicio físico, sin indicación de farmacoterapia.

El efecto del ejercicio en mejorar la irrigación y el desarrollo de terminaciones nerviosas se ha asociado con efectos protectores del deterioro mental, por lo que se recomienda transformarlo en un hábito permanente, incluso en edades avanzadas.
No debe olvidarse que cualquier programa de actividad física, en especial para quienes comienzan por primera vez, debe asociarse a una evaluación médica general y a un programa adaptado a las capacidades y factores de riesgo de cada uno. Afortunadamente existen múltiples alternativas de actividad física, incluso para personas con lesiones o capacidad física limitada. Lo importante es encontrarla y asesorarse bien.