Un nuevo Taller dirigido a pacientes con trastorno bipolar inició Redgesam.

La psicóloga, María José Valenzuela, a cargo de este Grupo Psicoeducativo, manifiesta que éstos nacieron de la necesidad ante la poca o casi nula información que existe entre los pacientes sobre trastorno bipolar.

Señala que quienes “padecen una enfermedad” y “no conocen”, sufren por lo general del costo de la insatisfacción de no poder predecir el curso de la enfermedad. Muchas veces nos encontramos como piedra de tope que son los mismos pacientes que presentan prejuicios en torno al diagnóstico bipolar y esto los hace resistente al tratamiento.

Sin embargo, quienes se disponen a conocer, reducirán la incertidumbre del propio estado del ánimo, apostando a

El Grupo Psicoeducativo Trastorno Bipolar está indicado para personas, hombres y mujeres, con diagnóstico de trastorno bipolar, en cualquiera de sus variantes y en cualquier fase (depresiva, maniaca o hipomaniaca). Consta de 6 a 7 sesiones de 2 horas de duración, los días viernes a las 18 hrs. A una de esas sesiones está invitado un representante de su red de apoyo para compartir experiencia y saber qué hacer en caso de crisis. la búsqueda de la detección precoz de los síntomas, a la disminución de factores de descompensación y a la conciencia de enfermedad.

Los pacientes son derivados por profesionales tratantes que integran RedGesam, luego de explicarles sobre los beneficios de participar de la instancia grupal, en la que se trabaja el impacto y el manejo de la enfermedad, adherencia a tratamiento farmacológico y una efectiva comunicación con familiares o cualquier miembro de la red de apoyo de los pacientes.

Anécdotas, compromiso y creatividad

María José Valenzuela, califica la experiencia como exitosa, ya que se han realizado durante el año otros dos

Entre los datos anecdóticos, cuenta que “uno de nuestros pacientes compuso una canción sobre la experiencia respecto al tratamiento y nos dio concierto a todos. Otra paciente nos deleitó con sus alfajores, otro con sus queques naturista, otro con sus origamis y así, infinitas cosas. Cada persona se ha presentado como un mundo lleno de complejidades dispuesto a espejear sus experiencias en el encuentro con el otro.” grupos con muy buena recepción de los pacientes. Manifiesta que los asistentes se destacan por el compromiso, participación, responsabilidad, pero sobre todo la creatividad. También, no ha faltado el buen humor, la risa y el cariño.

Todos los viernes, día de los encuentros, se reúnen en torno a un “Snack Saludable”, lo que facilita la idea de promover el concepto que la alimentación sana va de la mano de una buena salud mental. “Se dialoga gratamente. Hablamos de las oscilaciones del ánimo y de asuntos cotidianos, siguiendo actividades programadas, leyendo un material docente, y quien no quiere hablar porque no es su deseo, se respeta y yá. No hay presiones, hay normas de grupales, como el respeto y compromiso con la hora, siendo fundamental la confidencialidad”.

Explica que la idea es que, posterior al Grupo Psicoeducativo, los pacientes tengan la suficiente motivación para ingresar al Grupo de Apoyo Psicosocial, instancia de asistencia continua, en la que tenemos el deseo de configurar una red social que se dirija en forma autónoma que fomente y proporcione la ayuda mutua y la cooperatividad.

Mitos y Prejuicios

¿Qué problemas (en términos generales) enfrentan estos pacientes en la vida real?¿La estigmatización, la marginación están presentes dentro de las dificultades que expresan?

La vida real ocurre en el devenir de las cosas y como tal les pasa a los bipolares y a los que no. Los pacientes

Los prejuicios vienen instalados desde el mal uso de la palabra “bipolar”. Hoy se emplea como una muletilla mecánica para evidenciar brusquedades anímicas y en muchas parte se oye con liviandad “eres súper bipolar”/ “que bipolar que ando hoy”/“yo creo que mi jefe es bipolar” y así etc. se encuentran con problemas cotidianos, los mismos problemas que tenemos todos: financieros, laborales, de salud, amorosos, etc. Sin embargo ¿Parece ser que poseer un diagnóstico como TAB(trastorno bipolar) hace el camino de lo cotidiano más árido?

Existe resistencia para presentar patologías de salud mental y esto tiene motivos que no son gratuitos. Ser bipolar en Chile, no es lo mismo que tener depresión. Está lleno de muchos más mitos, como ser violento, ser loco, o artista, incluso. Hoy, vemos como figuras mediáticas señalan padecer TAB y los medios hacen un festín, reforzando estos mitos y prejuicios.

Otro riesgo es que algunos pacientes al ser diagnosticados toman la bipolaridad como un eje de identidad y una suerte de explicarse el mundo. “No puedo porque soy bipolar”, es una frase escuchada como una especie de automarginación.

Lo que nos interesa en el grupo es el saber, y a través de esto instalar una visión crítica, en donde la responsabilidad y la apropiación de la experiencia personal primen por sobre los diagnósticos.

Tarea de Todos

¿Cómo la familia, el entorno laboral, la sociedad, puede contribuir a una mayor comprensión y solidaridad con estos pacientes?

Las familia tienen un rol fundamental como apoyo y contención. Sin embargo, resaltamos la idea de una “red social” como agente terapéutico que apunta a mejorar la autovaloración y autoconfianza de quienes tienen bipolaridad. Y en “red social” nos referimos no sólo a la familia si no a los amigos, parejas, compañeros de trabajo y sociedad en general que remita cada día los miedos y contribuya cada vez más a la desestigmatización y a la integración.

La incorporación al GES del trastorno bipolar, ha aumentado el interés y la demanda de pacientes por este tipo de jornadas?

Sin duda desde la incorporación de Trastorno Bipolar al GES o AUGE, ha aumentado la demanda general de tratamiento. Sin embargo, esta instancia del grupo psicoeducativo es nueva y se ha ofertado en la medida que los pacientes son ingresados y según cada caso lo amerite.

La psicóloga reitera y estima que conocer y saber sobre TAB, Trastorno Bipolar, es una tarea de todos. Pacientes, familia y sociedad en general, para evitarnos las liviandades en el discurso, creencias erradas, mitos y exclusión social.