Las vacaciones deben tener como propósito fomentar la salud de nuestros hijos y prepararlos para que vuelvan renovados a clases. En este periodo podemos fortalecer la integración familiar y el crecimiento personal. Ayudémoslos a disfrutar de unas vacaciones seguras y saludables, evitando el uso excesivo de la televisión, Internet, celular, y video juegos, que no les dejan beneficios importantes.
Intentar en lo posible que parte de las vacaciones de los niños coincidan con la de los padres, a fin que ellos puedan participar y orientar el tiempo libre de sus hijos. Pero si esto no es posible, existen varias opciones de recreación y de actividades que educan a los niños y les permiten el desarrollo de habilidades personales en ellos.
Algunas recomendaciones:

1.- El deporte, un incentivo. Idealmente, este es tiempo para comenzar con la práctica continua de algún deporte, el cual hay que adecuar a la edad y preferencias del niño. Buenas opciones son el fútbol, voleibol, natación, básquetbol, bicicleta, entre otros.
Las actividades deportivas fortalecen la voluntad, la disciplina, el trabajo en equipo, los hace más fuertes no solo físicamente, sino también emocionalmente. Además de desarrollar coordinación, equilibrio y concentración, habilidades primordiales en un buen estudiante
Una de las mejores maneras para incentivar la actividad física en los niños es que los padres sean el ejemplo y lleven una vida activa y saludable. Mientras anden en bicicleta en familia, corran, escalen un cerro o realicen una caminata, entable diálogos, conocer más a sus hijos y entregar valores.

2.- Alimentación saludable
Para volver a clases con mucha energía tenemos que cuidar nuestro cuerpo y mente, por esto hay que cuidar la alimentación. Es recomendable mantener una buena hidratación, pero evitar bebidas gaseosas y jugos llenos de azúcar. Igualmente, es bueno acostumbrar a leer las etiquetas de las comidas envasadas, evitando las que tienen muchas calorías, grasas o azúcares (hidratos de carbono). Siempre preferir frutas y verduras.

3.- El arte de la vida
La música y el arte estimulan nuestra creatividad, memoria, emociones, motricidad fina, disciplina y mucho más. Usemos nuestras manos para crear. Podemos aprender a tocar algún instrumento o pintar y hacer entretenidos trabajos manuales. Hoy todo es más fácil porque puedes descargar en internet tutoriales que te enseñan de todo.
Estas actividades permiten al niño un mayor conocimiento de sí mismo, de sus talentos y desarrollar sus capacidades y habilidades. La imaginación y la creatividad son fundamentales para resolver problemas de manera más asertiva.

4.- La magia de los libros.
Demuéstreles a sus hijos que leer no es algo aburrido y obligatorio, sino que abre un mundo mágico, que puede ser tan entretenido como jugar o hacer deportes. Elijan libros juntos, es importante que ellos se sientan parte de las decisiones y haga la lectura un espacio lúdico, donde se puede compartir y dialogar. Esto, ayudará a su hijo a aumentar su vocabulario y estimular su pensamiento.

5.- Actividades caseras.
En vacaciones no debemos olvidarnos de exigirles responsabilidades y colaboración, aunque con horarios más flexibles. Se pueden hacer actividades que promuevan la autonomía y valores personales como el orden o la limpieza. Responsabilizarlos de arreglar o limpiar algunas cosas, preparar el almuerzo o comida.
El trabajo colaborativo es una experiencia que puede enseñar valores de la importancia, como el reciclado (separando la basura), el cuidar la naturaleza (regar las plantas), fomentar la solidaridad (llevando juguetes o libros a una organización de beneficencia o a una parroquia que los distribuya). De esta forma, los estamos preparando para el futuro, para que asuman responsabilidades y si las incorporan con naturalidad, la vida se les hará mucho más fácil.

6.-Actividades fuera de casa.
Aproveche de ir con ellos a conocer las bibliotecas, muchas tienen espacios infantiles. Infórmese de la variedad de actividades gratuitas que hay en su ciudad. En verano hay espectáculos como obras teatrales o cuentacuentos para niños, los argumentos que se presentan en estos escenarios, no sólo entretienen, sino también los educan.
Los paseos en familia no deben faltar, lo conveniente es que se dedique por lo menos una tarde a conocer algún lugar distinto a los habituales, esto favorece la unión familiar y la interacción con el medio, además los niños pasarán un momento agradable.

7.-Los juegos, siempre importantes.
Desde el punto de vista psicológico, el juego le permite al niño canalizar sus emociones, fortalecer su autoestima, tener más tolerancia a la frustración, trabajar en equipo, desarrollar una competencia sana, entre otras. Es el momento perfecto para ayudarles a gestionar sus impulsos y a enseñarles que algunas veces se gana y otras se pierde y que tienen que respetar las normas (reglas del juego) y el resultado.

8.- La importancia de compartir.
Durante este tiempo, compartamos más con nuestros hijos. Tratemos de almorzar con ellos, de llegar más temprano a la casa, de armar planes para el fin de semana, buscar actividades entretenidas para hacer juntos. Estos espacios y momentos, son especiales para que nuestros hijos dialoguen y compartan sus inquietudes y se inicie un diálogo. Escuchar sus opiniones los hace sentirse importantes, aumenta su autoestima y la resiliencia, que es la capacidad para afrontar situaciones adversas, aprender y salir fortalecidos de ellas.