
“Esta enfermedad afecta a alrededor de 300 mil personas en Chile. Es una manifestación de las llamadas enfermedades del ánimo, posible de abordar gracias a los avances en la terapéutica con medicamentos y psicoterapia. Su incorporación al GES hace nueve meses ha permitido atender a 7.450 personas.
Las enfermedades del ánimo han venido a ocupar un lugar relevante en la Salud Pública, debido a que determinan una carga de enfermedad elevada, años de vida perdidos por discapacidad y muerte prematura. Sin embargo, este trastorno cuenta también con intervenciones de alto costo-efectividad, lo que posibilita que el GES entregue un tratamiento garantizado en la medida en que se cumplen las recomendaciones recogidas en la Guía de Práctica Clínica y se utilice el abanico de intervenciones farmacológicas y psicoterapéuitcas, ambas dentro de estándares similares a los usados internacionalmente.
Deben superarse barreras estructurales para mejorar la atención, entre ellas, la insuficiente disponibilidad de especialistas en algunas regiones, tarea incluida en el programa del gobierno.
Resta, sin embargo, otra barrera importante: superar el estigma que envuelve a esta y otras enfermedades mentales, importante obstáculo para acceder a la atención apropiada y adherir al tratamiento necesario”.
Thomas Insel, director del Instituto de Salud Mental de los Estados Unidos, señala que “la psiquiatría es la única área de la medicina en donde existe mayor estigmatización por recibir tratamiento para estas enfermedades que por padecerlas”. Lo que nos invita a renovar nuestros esfuerzos para la inclusión efectiva en la Comunidad y equidad en el acceso a los bienes y servicios por parte de las personas que padecen trastornos mentales.