El desempleo y la ansiedad que provoca la posibilidad de quedarse sin trabajo han  llevado a muchas personas a una desestabilización de su salud mental. Pero no solo los adultos se han afectado con esta situación o panorama laboral, sino que los menores también han sido blanco de los cambios que generan las dificultades económicas en una familia.

Depresión mayor, ansiedad, abuso de alcohol y uso de drogas son algunas de las consecuencias ligadas a este escenario, según la experiencia clínica que han visto varios expertos de salud mental.

Mientras el incumplimiento de obligaciones económicas -como el pago de la hipoteca, educación de los hijos y el sustento general de la familia- generan tensión y desasosiego en la adultez, el mismo panorama también perjudica  a la niñez, a través del cambio de escuela, mudanza a otro hogar o país y restricciones en el entretenimiento y ciertos lujos, entre otros factores que alteran su diario vivir.

En muchas partes, la depresión mayor es la condición de salud mental con más  visitas hospitalarias, seguido de bipolaridad, esquizofrenia y dependencia al alcohol

“Definitivamente el desempleo y los factores económicos son estresores adicionales que pueden influenciar (y generar) condiciones de salud mental”, comentó la doctora Marta Rivera Plaza.

“Muchos (pacientes) llegan llorando, con baja autoestima. La situación económica es algo que está  presente en todo el mundo”, dijo el doctor William Lugo Sánchez, psiquiatra de adultos experto en psiquiatría forense y medicina psicosomática

Fuente:

http://www.elnuevodia.com/noticias/locales/nota/aumentalademandadeserviciosdesaludmental-2286614/