Xavier Molina Psicólogo social Graduado en Psicología por la Universitat de Barcelona. Máster en terapia cognitivo-conductual. Posgrado en Intervención psicosocial.

Existe  confusión entre ambos términos, tristeza y depresión. Los signos y síntomas que producen la depresión y la tristeza pueden ser complicados de diferenciar pero, en base a un buen número de investigaciones, se sabe que existen ciertos signos y señales de distinta índole que permiten diferenciar entre estos dos estados.

La depresión es una psicopatología en la que, por distintas causas y razones, la persona afectada manifiesta ciertos síntomas: tristeza, apatía, angustia, sentimientos de desesperanza. Es decir, que la tristeza es solo una de las facetas de la depresión.

El sentimiento de tristeza es un estado psicológico relativamente habitual, y que no es por sí mismo indicador de ningún trastorno mental. Es, sencillamente, la reacción psicológica ante algo que nos ha herido o ante unas circunstancias difíciles de las que nos parece complicado escapar. La aparición de la tristeza y el llanto es algo totalmente normal.

La tristeza es una más de las  emociones humanas, y no es mala ni nos debe preocupar en exceso que alguien esté triste durante unos días. Podemos estar tristes cuando perdemos a un familiar o a un amigo cercano, podemos sentir tristeza cuando se nos trunca un plan e incluso podemos sentirnos así sin motivo aparente, tal vez por un cambio hormonal o porque nos hemos levantado con un estado de ánimo bajo.

La abulia, por su parte, se caracteriza por afectar a las personas con depresión, y dejarlas totalmente (o parcialmente) incapacitadas para enfrentarse a la vida diaria. Ir al trabajo, a comprar o a hacer una gestión se torna una misión imposible para los pacientes con este tipo de cuadros.

De algún modo, las personas con depresión sienten que no hay nada por lo que merezca la pena moverse, y actúan en consecuencia con esta idea. Les falta iniciativa para lo más básico, desde peinarse hasta salir a la calle.

La abulia y los distintos efectos en la conducta de las personas con depresión no es algo que escojan por sí mismas. La causa de estas manifestaciones conductuales se encuentra en el deterioro del sistema nervioso e inmunológico. La abulia puede ser común tanto en personas que están tristes como en personas con depresión. La diferencia se encuentra en que las personas depresivas presentan esta apatía durante semanas e incluso meses.

En algunas ocasiones, la tristeza prolongada en el tiempo puede conducir a un caso de depresión. El deterioro progresivo en la calidad de vida de la persona afectada puede notarse porque se vuelve incapaz de hacer sus tareas cotidianas, se muestra afectado (llanto, aislamiento) de forma frecuente y se ven muy limitados por su estado psicológico.

Si esta situación perdura durante varios meses, es posible que la persona esté inmersa en el desarrollo de un cuadro depresivo. Así, la diferencia entre tristeza y depresión es, en parte cuantitativa. Pero también hay una diferencia cualitativa: en la depresión muchas veces no se puede identificar el hecho o el recuerdo que genera el malestar. Eso es algo que no ocurre cuando estamos tristes; en esas situaciones, nos sentimos así por un hecho que, más o menos, conocemos.

Referencias bibliográficas:

  • Foti, D. et al (2014). Reward dysfunction in major depression: Multimodal neuroimaging evidence for refining the melancholic phenotype. NeuroImage, 101, pp. 50 – 58.

FUENTE:

https://psicologiaymente.net/psicologia/diferencias-tristeza-depresion