
Un brote psicótico es una ruptura de la realidad de forma temporal, y durante este periodo de tiempo la persona que lo sufre no distingue si lo que le sucede es real o ficticio. Imágenes o pensamientos aparecen en su mente como si todo fuese auténtico. Pueden pensar que todo el mundo está en su contra y quieren acabar con él o, por otro lado, pueden escuchar voces en su interior que le dicen que debe suicidarse.
El brote psicótico debe ser tratado con fármacos y es preciso buscar ayuda psicológica lo antes posible.
Pero, ¿qué causa un brote psicótico? Parece ser que hay una cierta predisposición genética a padecerla, que unido a factores ambientales pueden desencadenar la presencia de brotes psicóticos. En enfermedades como la esquizofrenia o el trastorno paranoide es posible que, si el paciente no se medica, puedan aparecer varios brotes psicóticos a lo largo de su vida.
Esta ruptura con la realidad puede ocurrir por distintos motivos, y no solamente con estos dos trastornos psicóticos. Algunos pacientes con trastorno bipolar o trastorno límite de la personalidad también pueden experimentar un brote psicótico. En algunos casos, incluso personas que nunca han sufrido un brote psicótico pueden sufrir un único brote tras una situación emocional muy estresante o por el consumo de drogas como la marihuana o los alucinógenos.
En casos de pacientes con trastornos psicóticos, la medicación se hace necesaria para evitar estos episodios. Pero, por lo general, es complicado anticiparse a él y prevenirlo. Lo habitual es que los propios familiares busquen ayuda cuando el propio brote psicótico está presente, y los pacientes suelen ser ingresados temporalmente hasta que los síntomas han remitido. Cuando una persona sufre un brote psicótico necesita tratamiento inmediato. Puesto que este es un trastorno grave, el paciente suele ser ingresado para que pueda recibir el correcto tratamiento farmacológico y psicológico.
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