
La cantidad de adultos mayores en Chile alcanza el 17,5% de la población, y muchos de ellos presentan algún tipo de alteración en la memoria que se termina diagnosticando como demencia. El Alzheimer se encuentra en esta categoría, y uno de sus principales síntomas, que se manifiestan en etapas iniciales, son las preguntas e historias reiterativas en un plazo corto de tiempo.
El diagnóstico del Alzheimer consiste en un interrogatorio que realiza el médico al paciente, de manera directa. Además de lo anterior, se deben realizar otro tipo de exámenes que le ayudarán al profesional a descartar otras enfermedades que pudieran tener signos y síntomas similares a esta.
La mayoría de los pacientes con Alzheimer quedan a cargo de un cuidador que suele ser un familiar de la persona. Su rol no sólo tiene que ver con acompañarlo a los controles o exámenes médicos y en las actividades diarias de este tipo de pacientes, sino que también es un apoyo emocional para el que padece la enfermedad.
El cuidador pasa a convertirse en una de las piezas fundamentales para el tratamiento de una persona con Alzheimer. Es por esta misma razón que en la práctica se ha visto que muchos de ellos desarrollan algunos cuadros de ansiedad o depresión, por lo que el apoyo con algún especialista es recomendable también para ellos.
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