
La sequía o las lluvias destructivas son las imágenes más comunes del evento. Sin embargo, hay otras que avanzan silenciosas y comprometen la integridad de las personas.
¿Cómo puede el cambio climático impactar en la salud mental? Es una de las preguntas que trata de responder Rodolfo Sapiains, psicólogo y profesor de la Universidad de Chile que trabaja recolectando datos sobre el impacto de estos cambios en la condición médica de los afectados.
Sapiains explica que esta es una preocupación mundial: “En Australia, por ejemplo, hay reporte de cientos de campesinos que se han suicidado producto de las sequías”.
En Chile no hay diferencia. Tal como ocurre en el resto del planeta, las poblaciones más afectadas son las más pobres y vulnerables. “Definitivamente los más perjudicados son las comunidades que viven de la agricultura. Zonas como la V región carecen de agua y es un fenómeno que se ha ido repitiendo en otros puntos del país”.
Desde la Asociación Nacional de Mujeres Indígenas y Rurales (Anamuri) llevan tiempo denunciando este problema. En el país hay gente que está abandonando el campo, dejando actividades tradicionales de sus familias, por culpa de las sequías. La vida citadina incluye aceptar puestos de trabajo mal remunerados, lo que imprime tensión social, estrés, depresión y diversas enfermedades a miles de familias.
El psicólogo aclara que el problema no es solo en el campo. Por ejemplo, hay que mirar la crisis que se vive en Chiloé y otros lugares. El cambio climático y la sequía han profundizado los problemas sociales y de salud mental de los habitantes de estas zonas.