
La investigación de la Universidad de Lehigh, dirigido por Liuba Belkin y William Becket, examinó los efectos que tienen las horas extra que pasamos en el mail de trabajo y comprobó que estar activo y disponible para trabajar a todas horas daña seriamente nuestra salud mental y nuestra salud emocional.
En el estudio titulado ‘Agotado pero incapaz de desconectar: El impacto del email en el equilibrio entre la familia y el trabajo’, los investigadores señalan que responder mails después del horario de trabajo es un factor que contribuye en gran medida al estrés laboral.
El problema no es cuánto tiempo pasas leyendo emails después de tu horario laboral, sino en cómo te organizar y normalizas ese estrés que te genera el simple hecho de mirar el celular cada 5 minutos para ver si tu jefe te ha mandado algún mail.
“El email es un impedimento para el proceso de descanso y recuperación. Su fácil accesibilidad contribuye a la sobrecarga de trabajo ya que permite a los empleados seguir conectados sin llegar a salir del todo de la zona de trabajo. Al mismo tiempo, inhibe la posibilidad de separarse psicológicamente de cuestiones relacionadas con el trabajo”, escriben los autores del estudio.
“La satisfacción con el balance entre el trabajo y la familia es importante para la salud y el bien estar individual, así que la imposibilidad individual para encontrar ese balance, puede llevarnos a una depresión y problemas de ansiedad, disminuyendo nuestra productividad y nuestra satisfacción tanto con el trabajo como con la familia”, resaltan.