
En primer lugar es ideal que los adultos al llegar a casa, luego de la jornada laboral, incentiven a sus hijos a utilizar su imaginación. Por ejemplo, cocinar algo diferente, disfrazarse, hacer una obra de títeres, etc. No es necesario gastar mucho dinero y el tiempo que se pasa con los niños es crucial.
Además, y pensando exclusivamente en la salud mental de los padres, se indica que quienes trabajan, deben dejar de lado la culpa por hacer lo que tienen que hacer para proveer a su familia. Se recomienda también fijarse expectativas razonables y compartir la carga con otros padres, organizando actividades con las familias de amigos de los hijos.
Ahora bien, como los niños estarán dentro de casa la mayor parte del tiempo, debido al frío o la lluvia, la ACHS entrega los siguientes consejos de seguridad:
– Guarda los medicamentos y productos de limpieza bajo llave y lejos del alcance de los niños.
– No permitas que tus hijos conecten aparatos eléctricos.
– Desconecta los aparatos eléctricos que no estés utilizando.
– No dejes cables o extensiones eléctricas al alcance de los niños.
– No permitas que los niños jueguen en la cocina.
– Instala protectores de plástico a los enchufes.
– Recuérdales constantemente que no deben jugar con objetos punzocortantes.
– No dejes fósforos ni encendedores al alcance los niños.
– No duermas con los calentadores de gas o eléctricos encendidos.
– Si la temperatura exterior es baja, evita los cambios bruscos o pasar de un lugar caliente a uno frío, y viceversa.