
La investigación realizada por investigadores reunidos en el grupo Elhoc (Epidemiology of Lifestyle and Health Outcomes in Chile), perteneciente a universidades chilenas y extranjeras analizó los datos de todas las personas mayores de 60 años que contestaron la Encuesta Nacional de Salud 2009-2010, y como parte de ella realizaron también una adaptación del Mini Mental State Examination (MMSE), un test que sirve para determinar la sospecha de deterioro cognitivo en adultos mayores.
¿El resultado? Los adultos mayores con diabetes tipo 2 tienen un 58% más de riesgo de sufrir deterioro cognitivo en comparación con quienes no tienen la enfermedad, incluso entre adultos mayores sin la enfermedad pero que son hijos de padre o madre que sí la desarrollaron, tienen un 51% más de riesgo que quienes no tienen este antecedente familiar.
Aunque los autores reconocen que el deterioro cognitivo aumenta con la edad (condición que se relaciona con el envejecimiento), en el estudio se evaluó cuánto más riesgo presentan los diabéticos de desarrollar deterioro cognitivo en la medida que envejecen.
No se han logrado establecer con claridad los mecanismos involucrados. “Lo que sí sabemos es que personas con diabetes presentan un mayor nivel de daños en vasos sanguíneos cerebrales que personas sin diabetes”, explican los investigadores. Es precisamente este daño el que podría producir un aumento en la presión sanguínea del cerebro, lo cual incrementa el riesgo de afectar áreas cerebrales vinculadas a función cognitiva. Además, “las personas con diabetes presentan una mayor concentración de azúcar en la sangre, lo que se asocia a un mayor nivel de inflamación. Esto podría afectar negativamente el funcionamiento de zonas específicas en nuestro cerebro asociadas a funciones cognitivas, y en el largo plazo podría llevar a desarrollar alzhéimer”, indican.
Otra hipótesis se basa en la alta concentración de insulina en la sangre, la que podría producir un desbalance de otras sustancias en el cerebro, lo que en el largo plazo aumentaría el riesgo de desarrollo cognitivo y alzhéimer”, señalan.