
La telemedicina y las teleconsultas podrían brindar un mejor seguimiento al atender y monitorear la salud de cada individuo desde temprana edad para tratar, controlar e incluso reducir los problemas de salud mental y sus consecuencias.
La Organización Mundial de la Salud advierte que los padecimientos mentales se han incrementado en forma acelerada y que entre el 76 y el 85 por ciento de las personas que padecen trastornos graves no reciben un tratamiento.
En los últimos años han destacado y generado mayor impacto los trastornos depresivos y de ansiedad y se estiman que para el año 2020 se conviertan en la segunda causa de discapacidad a nivel mundial.
Comprender y estudiar un trastorno ayuda a diseñar tratamientos adecuados y precisos de telemedicina que podrían generar un impacto positivo en los pacientes que sufren de problemas mentales y ayudarles a mejorar su calidad de vida, sin importar el lugar en el que se encuentren.