¿Alguna vez has tratado de solucionar la falta de energía durmiendo más, solo para descubrir que, después de hacerlo, aún te sientes cansad@?

En su libro Descanso Sagrado, la doctora estadounidense Saundra Dalton-Smith explica que dormir y descansar no significan lo mismo y que es probable que estés viviendo en un permanente déficit de descanso. Te invitamos a revisar las 7 áreas clave de la vida en las que debes reponerte para recuperar fuerzas y energía:

  1. DESCANSO FÍSICO

Necesitamos el descanso físico, que puede ser pasivo o activo. El pasivo incluye dormir y dormir la siesta, mientras que el activo considera actividades reconstituyentes como el yoga, la terapia de estiramiento y masajes que ayudan a mejorar la circulación y la flexibilidad del cuerpo.

 

  1. DESCANSO MENTAL

¿Necesitas empezar a trabajar cada día con una taza enorme de café? ¿Estás más irritable y olvidadiz@? ¿Te cuesta concentrarte en tus tareas o conciliar el sueño por las noches? ¿Despiertas sintiéndote como si nunca te hubieras ido a la cama? Probablemente tienes un déficit de reposo mental.

La buena noticia es que puedes programar descansos breves cada 2 horas a lo largo de tu jornada laboral, para ayudarte a solucionar este problema. También puedes anotar en una libreta de notas junto a la cama cualquier pensamiento molesto que te mantenga despiert@, ya que al ponerlo en palabras, de cierta forma puedes librarte de él.

 

  1. DESCANSO SENSORIAL

Necesitamos el descanso sensorial. Las luces brillantes, las pantallas del computador y del teléfono, el ruido de fondo y las múltiples conversaciones -ya sea en una oficina o en videollamadas- pueden provocar que nuestros sentidos se sientan abrumados. Esto se puede contrarrestar haciendo algo tan simple como cerrar los ojos durante un minuto a mitad del día y desconectarte intencionalmente de los dispositivos electrónicos antes de dormir. Los momentos intencionales de privación sensorial pueden comenzar a deshacer el daño infligido por un mundo exterior híper estimulante.

 

  1. DESCANSO CREATIVO

Este tipo de descanso que todos necesitamos es especialmente importante para cualquier persona que deba resolver problemas o generar nuevas ideas. El descanso creativo despierta el asombro y la curiosidad dentro de cada uno de nosotros. ¿Recuerdas la primera vez que viste el cielo estrellado, el océano o una cascada? Permitirse disfrutar de la belleza del aire libre, incluso si es en un parque cerca o en el patio de tu casa, te brinda un descanso creativo.

Ojo que no se trata simplemente de apreciar la naturaleza; también incluye disfrutar del arte. Convierte tu espacio de trabajo en un lugar de inspiración, mostrando imágenes de lugares que amas y obras de arte que te inspiren. Después de todo, no puedes pasar 40 horas a la semana frente al computador y esperar sentir pasión por cualquier cosa, mucho menos proponer ideas innovadoras.

 

  1. DESCANSO EMOCIONAL

Todos necesitamos un descanso emocional y darnos el tiempo y el espacio para expresar libremente los sentimientos y dejar de intentar satisfacer a los demás. El descanso emocional también requiere el coraje de ser auténticos. Una persona que haya descansado emocionalmente puede responder a la pregunta “¿Cómo estás hoy?”, con un sincero «La verdad, no estoy bien» – sólo así se logran compartir algunos temas complejos que, de otra manera, no se dirían.

 

  1. DESCANSO SOCIAL

Si te hace falta descanso emocional, probablemente también tengas un déficit de descanso social. Esto ocurre cuando no podemos diferenciar entre aquellas relaciones que nos reviven de aquellas relaciones que nos agotan. Para experimentar un descanso más social, rodéate de personas positivas y solidarias. Incluso si tus interacciones tienen que ocurrir virtualmente, puedes optar por participar plenamente en ellas al encender la cámara y enfocarte en con quién estás hablando.

 

  1. DESCANSO ESPIRITUAL

El último tipo de descanso apela a la capacidad de conectarse más allá de lo físico y mental y sentir un profundo sentido de pertenencia, amor, aceptación y propósito. Para recibir esto, participa en algo más grande que tú mism@ (un voluntariado, por ejemplo) y agrega meditación, oración o participación comunitaria a tu rutina diaria.
Como puedes ver, dormir es muy importante, pero no es suficiente para brindar un verdadero descanso. Ya es hora de prestarle atención a nuestro cuerpo, cerebro y corazón para comprender el tipo correcto de descanso que necesitas.