{"id":1396,"date":"2012-05-08T16:42:34","date_gmt":"2012-05-08T16:42:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.redgesam.cl\/wp\/?p=1396"},"modified":"2012-05-08T16:42:34","modified_gmt":"2012-05-08T16:42:34","slug":"la-mitad-de-los-chilenos-no-puede-dormir","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.redgesam.cl\/web\/index.php\/2012\/05\/08\/la-mitad-de-los-chilenos-no-puede-dormir\/","title":{"rendered":"La mitad de los chilenos no puede dormir"},"content":{"rendered":"<p>La ansiedad nos tiene en las consultas y en las farmacias. La convicci\u00f3n de que el esfuerzo personal es lo que nos va a sacar adelante no nos deja conciliar el sue\u00f1o. Por eso, dejamos atr\u00e1s la \u00e9poca del Prozac (los 90) y estamos en plena era de los ansiol\u00edticos.<\/p>\n<p>Fuente: Diario La Tercera. Por J.Abate-J.M.Jaque-F.Derosas.<\/p>\n<p>URGENCIAS, 8 PM de un mi\u00e9rcoles, el siquiatra de turno le da a Pascuala un par de pastillas para que por fin pueda dormir; 2:30 AM, Ricardo se pone buzo y sale a trotar para cansarse y as\u00ed, quiz\u00e1s, poder dormir; 3 AM, Jos\u00e9 se ducha intentando encontrar nuevas t\u00e9cnicas para poder dormir; 5 PM, el siquiatra de Laura hace tres recetas diferentes de Noptic, para que ella pueda dormir cada una de las noches de tres meses.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.redgesam.cl\/wp\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/Insomnio1.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"lazyload alignleft size-full wp-image-1397\" title=\"Insomnio\" src=\"data:image\/svg+xml,%3Csvg%20xmlns%3D%27http%3A%2F%2Fwww.w3.org%2F2000%2Fsvg%27%20width%3D%27200%27%20height%3D%27198%27%20viewBox%3D%270%200%20200%20198%27%3E%3Crect%20width%3D%27200%27%20height%3D%27198%27%20fill-opacity%3D%220%22%2F%3E%3C%2Fsvg%3E\" data-orig-src=\"http:\/\/www.redgesam.cl\/wp\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/Insomnio1.jpg\" alt=\"\" width=\"200\" height=\"198\" \/><\/a>El 50% de los chilenos no es capaz de conciliar el sue\u00f1o o mantenerlo por m\u00e1s de unas pocas horas, seg\u00fan cifras del estudio Chile 3D de la consultora Collect GFK. Es decir, la mitad de los chilenos se ha angustiado m\u00e1s de una vez por no caer en ese estado de inconsciencia que al d\u00eda siguiente lo va a hacer rendir en lo que sea que tenga que rendir (el 25% de ellos sufre de insomnio cr\u00f3nico, es decir, tiene alg\u00fan tipo de trastorno del sue\u00f1o durante m\u00e1s de un mes).<\/p>\n<p>Y claro, mientras m\u00e1s fuerte la angustia, m\u00e1s dif\u00edcil dormir. Mientras m\u00e1s preocupaciones, m\u00e1s presiones, m\u00e1s vida agitada, m\u00e1s comida, m\u00e1s ansiedad. Es como una especie de callej\u00f3n sin salida, que provoca malas noches y p\u00e9simos d\u00edas. Y que parece no terminar nunca, porque el problema es la vida que llevamos, pero la vida no se arregla as\u00ed tan f\u00e1cil. Ni tan r\u00e1pido.<\/p>\n<p>A menos que uno se olvide de querer erradicar el problema y se contente con la medida de parche: las pastillas. De esas de la familia de los ansiol\u00edticos que prometen (y cumplen) la soluci\u00f3n instant\u00e1nea. Las mismas que en las farmacias aumentan en cerca de 30% sus ventas a partir de marzo y las bajan en similar medida en diciembre. O las suced\u00e1neas, que en las farmacias homeop\u00e1ticas las venden a un 50% m\u00e1s de personas apenas comienza el a\u00f1o laboral.<br \/>\nNunca antes hab\u00edamos tenido tantos problemas para dormir. Nunca antes las consultas en los centros especializados hab\u00edan recibido tantos pedidos de atenci\u00f3n (22% aumentaron las consultas entre 2010 y 2011 seg\u00fan datos del Centro del Sue\u00f1o). Y parece que tambi\u00e9n nunca antes estuvimos tan desesperados por ayuda. Porque si los 90 fueron los a\u00f1os del Prozac (antidepresivo), esta d\u00e9cada es la de las benzodiacepinas (Alprazolam, Tricalma, Zotran), verdaderos milagros de la inmediatez.<\/p>\n<p>Y ah\u00ed estamos nosotros. Pero tambi\u00e9n todos los dem\u00e1s: seg\u00fan la Encuesta Mundial de Salud de 2002, la ansiedad es hoy el problema de salud mental con mayor prevalencia en el mundo y se estima que al cumplir 32 a\u00f1os, 50% de la poblaci\u00f3n mundial calificar\u00eda para alg\u00fan trastorno ansioso, que inevitablemente repercutir\u00e1 en el sue\u00f1o.<\/p>\n<p>Es que la vida nos alcanz\u00f3.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.redgesam.cl\/wp\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/Ansiedad.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"lazyload alignright size-full wp-image-1398\" title=\"Ansiedad\" src=\"data:image\/svg+xml,%3Csvg%20xmlns%3D%27http%3A%2F%2Fwww.w3.org%2F2000%2Fsvg%27%20width%3D%27225%27%20height%3D%27225%27%20viewBox%3D%270%200%20225%20225%27%3E%3Crect%20width%3D%27225%27%20height%3D%27225%27%20fill-opacity%3D%220%22%2F%3E%3C%2Fsvg%3E\" data-orig-src=\"http:\/\/www.redgesam.cl\/wp\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/Ansiedad.jpg\" alt=\"\" width=\"225\" height=\"225\" \/><\/a>La ansiedad no es un invento de nuestra \u00e9poca. Cada generaci\u00f3n ha tenido sus propias razones para el estr\u00e9s, dice la historiadora canadiense Andrea Tone en su libro La era de la ansiedad: Una historia del turbulento romance de Am\u00e9rica con los tranquilizantes. En su momento, las guerras, la depresi\u00f3n econ\u00f3mica, los grandes desastres naturales aumentaron los niveles de ansiedad en la gente. Pero ahora no se trata de eso. No estamos ante factores externos que condicionen nuestras horas de sue\u00f1o; por estos d\u00edas somos nosotros mismos -es decir, un factor interno- los que no podemos con nuestras propias vidas. Y eso no hab\u00eda pasado nunca.<\/p>\n<p>La ansiedad es nuestro problema. Y lo tenemos enquistado. El sic\u00f3logo, escritor y consultor de Imagen de Chile, Pablo Torche, dice que los problemas de ansiedad que enmascaran los trastornos del sue\u00f1o son el resultado de las exigencias que nuestra sociedad nos ha impuesto en las dos \u00faltimas d\u00e9cadas. Desde principios de los 90, la sociedad chilena ha valorado tanto el crecimiento econ\u00f3mico y la cultura del ranking y de los indicadores, que estos par\u00e1metros han pasado a ser parte de nuestra piel, al punto que nos hemos convertido en \u201cpersonas que vuelven a las nueve o 10 de la noche a la casa, reventados, pensando que no es eso lo que quieren para sus vidas, pero que si se esfuerzan, van a poder conseguir un poco m\u00e1s, van a poder comprar una mejor casa o cambiar el auto\u201d.<\/p>\n<p>Es precisamente esta sensaci\u00f3n de que con esfuerzo todo se consigue la que est\u00e1 determinando el ritmo de vida fren\u00e9tico de los chilenos. A la generaci\u00f3n que hoy tiene sobre 35, sus padres les ense\u00f1aron que la dedicaci\u00f3n era central en la vida, y eso los mantiene sin pausa. Ahora se lo est\u00e1n ense\u00f1ando a sus propios hijos. Torche explica que esta idea se ve transversalmente en la clase media, que ha tenido acceso a muchas oportunidades nuevas en las \u00faltimas d\u00e9cadas, desde ser los primeros de la familia en entrar a la universidad, hasta viajar y comprar bienes gracias al sistema de cr\u00e9dito: \u201cTodo esto ha creado una clase media llena de aspiraciones\u201d, que como ha conseguido muchas cosas gracias al esfuerzo, cree que es ese mismo esfuerzo, desmedido y a costa de su propia salud, el que le permitir\u00e1 acceder a cualquier cosa. El problema es que cuando empezamos a violar los l\u00edmites de nuestro propio cuerpo, no hay esfuerzo que alcance.<\/p>\n<p>Esa es la caracter\u00edstica distintiva que, aunque no nos demos cuenta cuando vamos por la cuarta o quinta t\u00e1ctica de la noche para lograr dormir, est\u00e1 condicionando nuestro sue\u00f1o y nuestro d\u00eda. No tenemos tiempo para nosotros mismos, intentamos hacer muchas cosas a la vez, y tener una enorme oferta de entretenci\u00f3n y actividades siempre disponibles no ayuda a calmarnos.<\/p>\n<p>Las personas, dice Rodrigo Galeno, neur\u00f3logo y docente de la Facultad de Medicina de la UDP, necesitan tiempo para pensar en sus problemas, para tratar de hallar formas de solucionarlos. Y eso es justamente lo que hemos perdido, y al hacerlo nos aumenta la angustia de hacernos cargo de nosotros y de nuestras familias. En esa misma l\u00ednea, el vicedecano de la Facultad de Medicina de la U. de Chile y especialista en medicina del sue\u00f1o, Ennio Vivaldi, comenta que \u201cla gente ya no cree en las instituciones ni en que un grupo de personas se ocupe de lo que le pasa. Ya no se conf\u00eda en nadie y eso nos hace sentir muy vulnerables y preocupados de c\u00f3mo hacemos la vida por nosotros mismos\u201d.<br \/>\nEn t\u00e9rminos num\u00e9ricos, lo anterior se refleja en el hecho de que en s\u00f3lo una d\u00e9cada, el n\u00famero de chilenos que duerme s\u00f3lo seis horas diarias pas\u00f3 de 30% a 80%.<\/p>\n<p>Las pastillas, el para\u00edso personal.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.redgesam.cl\/wp\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/Pastillas.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"lazyload alignleft size-full wp-image-1399\" title=\"Pastillas\" src=\"data:image\/svg+xml,%3Csvg%20xmlns%3D%27http%3A%2F%2Fwww.w3.org%2F2000%2Fsvg%27%20width%3D%27232%27%20height%3D%27217%27%20viewBox%3D%270%200%20232%20217%27%3E%3Crect%20width%3D%27232%27%20height%3D%27217%27%20fill-opacity%3D%220%22%2F%3E%3C%2Fsvg%3E\" data-orig-src=\"http:\/\/www.redgesam.cl\/wp\/wp-content\/uploads\/2012\/05\/Pastillas.jpg\" alt=\"\" width=\"232\" height=\"217\" \/><\/a>Una persona que no puede dormir no es s\u00f3lo alguien que enfrenta con menos \u00e1nimo el d\u00eda. Es tambi\u00e9n incapaz de responder a las exigencias b\u00e1sicas de su vida. \u00bfLe ha pasado abrir una nueva p\u00e1gina en el buscador de internet y no saber qu\u00e9 era lo que necesitaba encontrar? \u00bfO tener el tel\u00e9fono en la mano y no recordar a qui\u00e9n iba a llamar? Seg\u00fan Ennio Vivaldi, estos son s\u00f3lo algunos ejemplos del efecto que tiene sobre nosotros la falta de sue\u00f1o, que es indispensable para la consolidaci\u00f3n de los recuerdos y el uso efectivo de la memoria de corto plazo. Esa es la raz\u00f3n, por ejemplo, de que se recomiende que los ni\u00f1os duerman por lo menos 10 horas, ya que la reducci\u00f3n de s\u00f3lo 30 minutos de ese tiempo puede disminuir enormemente sus habilidades cognitivas.<\/p>\n<p>M\u00e1s a\u00fan: el especialista sostiene que la somnolencia es mucho peor que consumir alcohol. \u201cSi alguna legislaci\u00f3n del mundo tuviera un equivalente para medir la cantidad de sue\u00f1o y no s\u00f3lo la de alcohol, le pasar\u00edan multas a mucha gente que, por sue\u00f1o, no est\u00e1 apta para manejar\u201d, dice. De hecho, seg\u00fan una revisi\u00f3n de estudios sobre este tema de diferentes universidades, institutos y la Nasa, estar despiertos por entre 17 y 18 y media horas diarias nos hace desempe\u00f1arnos como si tuvi\u00e9ramos un nivel de 0,05% de alcohol en la sangre, mientras que estarlo por entre 18 y 19,7 horas diarias, o dormir entre cuatro y cinco horas cada d\u00eda durante una semana, equivale al nivel de desempe\u00f1o que se tendr\u00eda con 0,1% de alcohol en el cuerpo (una copa de vino).<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s uno de los peores aspectos de la fisiolog\u00eda del sue\u00f1o es que la falta de descanso se convierte en un dram\u00e1tico c\u00edrculo vicioso. As\u00ed lo explica el doctor de la Universidad de Chile y la Mutual de Seguridad, Claus Behn. Los seres humanos, dice, tenemos un sistema nervioso central, que controla nuestra motricidad y cognici\u00f3n, y uno aut\u00f3nomo que controla actividades como los latidos del coraz\u00f3n o el movimiento de los intestinos. Este \u00faltimo est\u00e1 a cargo del sistema nervioso simp\u00e1tico, que es el que activa nuestras alertas para reaccionar a una situaci\u00f3n de emergencia: \u201cSe ha comprobado que la falta de sue\u00f1o activa el sistema simp\u00e1tico, lo que implica que la persona, cuando no duerme y a pesar del cansancio, vive en una eterna situaci\u00f3n de alarma, con presi\u00f3n arterial elevada y sintiendo siempre angustia, a partir de lo cual come m\u00e1s de la cuenta y se siente profundamente estresada\u201d.<br \/>\nEs \u00e9ste el circuito inacabable que las personas tratan de resolver recurriendo a las pastillas, que arreglan este \u201cdesperfecto\u201d del sue\u00f1o en cuesti\u00f3n de horas. Y lo hacen con un empe\u00f1o, que el l\u00edmite entre el uso y el abuso pierde la nitidez.<\/p>\n<p>En 1993 se promulg\u00f3 un decreto que instauraba la receta m\u00e9dica retenida para consumir estas drogas, normativa que entrar\u00eda en vigencia a partir de 1995. Sin embargo, a pesar de que se regul\u00f3 el consumo y hubo un descenso inicial, una d\u00e9cada despu\u00e9s hab\u00eda vuelto a niveles similares. La industria prefiere no revelar sus cifras, pero todo parece indicar que el uso se ha incrementado. Seg\u00fan una investigaci\u00f3n de 2010 del Conace, de un total de 575 pacientes ingresados a urgencia de un hospital p\u00fablico en Santiago, el 21% arrojaba positivo para benzodiacepinas, casi 10% m\u00e1s que lo que se\u00f1alaba un estudio similar de hace 10 a\u00f1os.<\/p>\n<p>Es que en nuestra \u00e9poca se registra tambi\u00e9n otro elemento que nos distingue de generaciones anteriores: la necesidad de encontrar soluciones inmediatas, que alejen la incomodidad y que nos libren del esfuerzo. Por eso, dice Diana Florea, neur\u00f3loga del Centro del Sue\u00f1o, las personas acuden al m\u00e9dico general para que les recete medicamentos que puedan ayudarlos r\u00e1pidamente, en vez de someterse a otro tipo de terapias especializadas para des\u00f3rdenes del sue\u00f1o: \u201c\u00daltimamente queremos que todos nuestros problemas tengan una soluci\u00f3n r\u00e1pida, una m\u00e1gica pastilla que lo solucione todo y esa no siempre es la mejor soluci\u00f3n. Un proceso que es m\u00e1s largo, donde corregimos la higiene del sue\u00f1o y aplicamos una terapia cognitivo-conductual para el manejo del problema, proporciona una mejor\u00eda que durar\u00e1 a largo plazo\u201d.<\/p>\n<p>De muestra de esta necesidad de inmediatez, un bot\u00f3n: si bien siempre han existido trastornos del sue\u00f1o, reci\u00e9n en la \u00faltima d\u00e9cada se han comenzado a reconocer como un problema m\u00e9dico que puede ser tratado con pastillas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La ansiedad nos tiene en las consultas y en las farmacias. La convicci\u00f3n de que el esfuerzo personal es lo que nos va a sacar adelante no nos deja conciliar el sue\u00f1o. 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